El gran reto del Ministerio de Educación es predicar con el ejemplo. El Ministerio de Educación ha fracasado en lograr la creación y la ejecución de las políticas socioeducativas necesarias, que reduzcan los males sociales y familiares, que son el origen real de las incidencias que se dan en el sistema escolar público dominicano. En tal sentido, tomando una muestra de sólo el 48% de las escuelas públicas, el pasado mes de abril.
El Estatuto del Docente procura contribuir a que los docentes cumplan leal, eficiente y honestamente sus deberes y a que no transgredan los deberes funcionales a su cargo.
Igualmente, el Estatuto del Docente contiene los mecanismos que procuran garantizar que los docentes cumplan cabalmente con sus deberes y gocen del ejercicio de sus derechos.
Con el Estatuto establecido, se procura, también, dar participación al centr educativo y a la comunidad educativa, en el juzgamiento de los hechos investigados. Incluyendo las propias autoridades nPor lo tanto, el Código de ética que propone las presentes autoridades del MINERD, realmente, queda corto, a las medidas disciplinarias que ya están establecidas en el sistema educativo.
Opinión de la ADP también evalúa
que la Dirección de Orientación y Psicología ha reportado 1,154 estudiantes embarazadas; 3,414 estudiantes en uniones tempranas; 1,158 estudiantes que son padres, 3,005 estudiantes que son madres; 16,858 estudiantes que frecuentan situaciones emocionales; 668 estudiantes con ideas suicidas.
Este informe de la Dirección de Orientación y Psicología del MINERD, también, ha reportado 875 estudiantes que se infringen autolesiones; 289 estudiantes con intento de suicidio; 331 incidentes de estudiantes asociados al consumo de alcohol; 2,259 estudiantes con situaciones asociadas al uso de cigarrillo; 962 situaciones asociadas a abuso infantil; 40 situaciones estudiantiles asociadas a la trata de personas; 86 estudiantes diagnosticados con SIDA y 725 situaciones estudiantiles asociadas a la violencia intrafamiliar.
En conclusión, lo que se evidencia es una gestión del Ministerio de Educación que no ha sido capaz de entender, ni dar la atención requerida, a las verdaderas necesidades del sistema educativo y que, tampoco, ha manejado correctamente la seria crisis socioeducativa que atraviesa la República Dominicana y, erróneamente, refleja el problema
educativo en la figura del docente, lo cual revela su propio nivel de impericia y desconocimiento, sobre la realidad educativa nacional.
Eduardo Hidalgo.
